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La reciente aprobación del Real Decreto por el Consejo de Ministros, a propuesta del Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública, regula a los ‘influencers’ bajo la Ley General de Comunicación Audiovisual de 2022, generando un amplio debate y diversas implicaciones para quienes utilizan las redes sociales como herramienta profesional. 

Esta legislación no solo busca aumentar la transparencia y la responsabilidad en las promociones y colaboraciones en línea, sino también ofrecer mayor protección a los consumidores y más seguridad jurídica para los usuarios, quienes han alcanzado una notable importancia y un volumen económico significativo en el marketing digital. 

¿Quiénes son considerados influencers bajo la nueva ley? 

Los «usuarios de especial relevancia» o influencers son aquellos que cumplen simultáneamente con criterios económicos y de audiencia. Deben generar ingresos anuales superiores a 300.000 euros de su actividad audiovisual y superar el millón de seguidores en una única plataforma de intercambio de videos o dos millones en total, con al menos 24 vídeos publicados al año. Estos influencers deben inscribirse en el Registro Estatal de Prestadores Audiovisuales, cumpliendo con regulaciones estrictas en materia de publicidad y protección de menores. 

Consecuencias directas para los influencers 

Los influencers deben indicar claramente si su contenido es patrocinado, una obligación que refuerza la transparencia y puede incrementar la confianza del público. Además, deben adaptar sus estrategias de marketing para cumplir con un marco legal más riguroso, siendo creativos y estratégicos en el diseño y presentación de sus promociones para mantener la efectividad y cumplir con las exigencias legales. El incumplimiento de estos requerimientos puede resultar en multas significativas y, en algunos casos, en la reevaluación de las prácticas comerciales. 

Es crucial que los influencers mantengan una completa transparencia en sus asociaciones comerciales, utilizando etiquetas claras y visibles tanto al inicio como al final de los videos o en imágenes destacadas. Las marcas deben proporcionar formación continua para asegurar que los influencers comprendan las restricciones legales aplicables y cómo comunicar los patrocinios de manera ética. 

La nueva ley de influencers representa un cambio significativo en el panorama del marketing digital en España, diseñada para aumentar la transparencia y proteger a los consumidores de prácticas engañosas. Al adaptar estas regulaciones, los influencers y las marcas no solo pueden evitar sanciones, sino también fortalecer su relación con la audiencia a través de un enfoque más honesto y transparente. 

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